miércoles, 18 de enero de 2017

Historia de la burbuja nuclear Española

¿Conoces a alguien que todavía crea que la moratoria nuclear fue un capricho ecologista? ¿que piense que fue una reacción irracional al accidente de Chernóbil? ¿que diga que el precio de la electricidad bajaría si nos dejáramos de tonterías y nos pusiéramos a construir centrales nucleares? La moratoria nuclear no fue otra cosa que la respuesta a la desastrosa planificación nuclear por parte de las eléctricas privadas a finales de los años 70 y comienzos de los 80. En tiempos en que los planes energéticos nacionales se discutían en las reuniones del Gobierno impresos en documentos con el membrete de UNESA, se decidió construir en España nada menos que 27 centrales nucleares. Terminaron construyéndose sólo 7, pero entre medio tuvieron que darse muchos elementos que, tres décadas despues, tras la explosión de la burbuja inmobiliaria, nos son tristemente familiares: al comienzo, dinero fácil para planes absurdos, endeudamiento bajo el paraguas del Estado, lobbying y acusaciones de corrupción, y negación de la realidad más evidente; finalmente, graves problemas financieros y amenazas de quiebra, soluciones supuestamente compartidas, socialización de pérdidas, beneficios millonarios garantizados y hasta una eléctrica mala. Tras el pinchazo de la burbuja nuclear y posterior rescate, las centrales nucleares llevan décadas garantizando enormes beneficios a un oligopolio de empresas, beneficios que se han obtenido, por supuesto, a costa de los ciudadanos.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

ZORIONAK, FELIZ NAVIDAD !!

Hazle un regalo al planeta: consume menos, consume mejor. ¿Te apuntas?

Hazle un regalo al planeta: consume menos, consume mejor. ¿Te apuntas? El Planeta está en crisis y esto no es una novedad. Llevamos escuchando esto desde hace mucho tiempo. Pero últimamente el sentido de urgencia ha aumentado muchísimo. Cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación… aunque parezca todo super negativo, ¡todavía estamos a tiempo! Nuestra generación puede ser recordada como la que puso freno definitivo a esta tendencia.

viernes, 9 de diciembre de 2016

PLASTICOS SI, PERO....

Mira a tu alrededor. ¿Cuántas cosas de plástico ves? Desde el móvil u ordenador donde estás leyendo este mail, hasta la botella con la que te refrescas del calor del verano, pasando por bolis, muebles o ropa sintética. El plástico nos rodea, y ha inundado nuestra vida desde hace ya unas décadas, por su bajo precio y flexibilidad. Pero tienen un punto negativo: han venido para quedarse. Una vez que se acaba su vida útil, pueden tardar varios siglos en descomponerse. Se estima que el hilo de pesca, por ejemplo, tarda 600 años. Si esto lo sumamos al creciente aumento de su uso, las cifras se escapan a nuestra imaginación. Aproximadamente ocho millones de toneladas de plástico entran cada año en nuestros océanos. Esto es, cada segundo llegan 200 kilos de plástico al mar. ¿Cuáles son las consecuencias? En el mar, las piezas de plástico más grandes dañan los ecosistemas marinos al provocar enganches y asfixia. Además, esos trozos más grandes se irán fragmentando por el oleaje y la luz del sol en trozos cada vez más pequeños que pueden ser ingeridos por los peces. Se ha comprobado que bloquean su intestino y afectan a sus patrones de alimentación y reproducción. Además, tienen la capacidad de liberar y atraer sustancias químicas tóxicas, agravando el daño. Pero sus consecuencias no se quedan en la fauna marina. Una vez que han sido ingeridos por peces, pasan a formar parte de la cadena alimentaria, pudiendo llegar hasta el ser humano. Aunque aún queda mucho por investigar y no se puede afirmar categóricamente que hay efectos en las personas, el riesgo es evidente. Incluso Naciones Unidas apunta a estas lagunas de conocimiento y a la necesidad de tener más datos. En definitiva, los plásticos en los océanos no son solo un problema de residuos flotando en el agua y en el fondo marino, sino que son una bomba tóxica que está trepando por la cadena alimentaria. Es urgente que se tomen medidas, a todos los niveles, para poner freno a esta locura plástica. En nuestro día a día podemos cambiar nuestros hábitos para reducir el consumo de plásticos y buscar alternativas. Y también debemos exigirle al Gobierno que tome medidas, como la implantación de un sistema de retorno de envases o la limitación de las bolsas de plástico, que están resultando exitosas en otros países. ¡Entre todos y todas podemos conseguirlo!

lunes, 6 de junio de 2016

Estudiaban a las abejas y esto es lo que encontraron.

Las abejas en Europa están siendo envenenadas con 57 tipos de pesticidas. El hallazgo, publicado recientemente en una revista científicaJournal of Chromatography, ha sido posible gracias a un nuevo método de detección de pesticidas, y confirma que la alta mortandad de las abejas es debida en gran medida a las prácticas de la agricultura industrial, y en particular debido al uso masivo y rutinario de plaguicidas. La investigación también pone de relieve que “la salud de las abejas es un asunto de interés público, por su importancia para el medio ambiente y nuestra alimentación”.
En España siguen autorizados más de 300 productos peligrosos para las abejas.. Por ello, uno de los principales asuntos medioambientales que el próximo Gobierno tiene que abordar es la protección de las abejas.
Pero no son todas malas noticias, la Comunidad Valenciana ha anunciado un plan para controlar el uso de insecticidas y se ha comprometido alcanzar el 20% de agricultura ecológica para 2020 (ahora mismo está en torno al 8%). En el ámbito nacional, se han abierto ayudas específicas para investigación apícola donde una de las líneas prioritarias es justo investigar la mortandad de abejas. Y hace pocas semanas vimos como el IRTA (Investigación y Tecnologías Agroalimentarias) explicaba que iba a poner en marcha un ambicioso proyecto para estudiar el impacto de los plaguicidas sobre las abejas.
No queremos que en febrero del año que viene se repita la misma foto de millones de abejas muertas. Las soluciones están ahí y es momento para demandarlas. Que al próximo ministro o ministra de Agricultura le sea imposible mirar para otro lado. Que oiga nuestro zumbido.

jueves, 12 de mayo de 2016

TTIP: cuanto más te conozco, menos te quiero.




El pasado domingo se emitió el especial 'Objetivo TTIP', dedicado al tratado de libre comercio entre Europa y EEUU. El programa que presenta Ana Pastor explicaba con distintos testimonios qué es y cómo nos podría afectar si se aprueba. Hasta hace poco, el TTIP había ocupado poco o ningún espacio en los medios de comunicación tradicionales. Ahora, gracias al trabajo constante de muchas organizaciones que forman parte de la Campaña No al TTIP, ha pasado a estar en el prime time televisivo y en las páginas de los principales diarios. Y al mismo tiempo, a generar un rechazo cada vez mayor entre la población. Porque cuanto más conocemos del TTIP, menos queremos que se apruebe.
El TTIP no va a afectar solo al comercio, sino a nuestras vidas. A nuestro medio ambiente, a nuestros trabajos o a lo que comemos. El TTIP condicionará nuestros derechos como consumidores, influirá sobre las sustancias tóxicas a las que estaremos expuestos o establecerá que las multinacionales puedan quedar por encima de los tribunales ordinarios. Todo eso es lo que nos jugamos si se aprueba el TTIP. Y también el CETA, un acuerdo similar con Canadá que se podría aprobar en la segunda mitad de este mismo año.

El programa El Objetivo recogía las distintas visiones respecto al polémico tratado, dejando claras las posturas de unos y otros, con la CEOE y grandes bancos como queremos animaros a que lo veáis. O si no tenéis tiempo, al menos a que leáis algunas de las explicaciones de sus protagonistas.

Ganadería, agricultura y regulación
- "No sale todo el mundo ganando. Pero hay que ver la globalidad. El sector (ganadero) es más sensible, no solo en España sino en la Unión Europea, porque no hay duda de que el sector ganadero americano es más competitivo". Ignacio García Bercero - Negociador jefe de la UE para el TTIP.

Transgénicos, hormonas y seguridad alimentaria
- "Producir en base a transgénicos, a clembuterol, a hormonas de crecimiento, prohibidos en Europa, reduce los costes. Producir con calidad y seguridad alimentaria nos supone mayores costes a los agricultores y agricultoras de la Unión Europea". Miguel Blanco - Secretario General de COAG.

Alimentación
- "El TTIP va a cambiar los principios de seguridad alimentaria. No en lo que se ve, pero sí en lo invisible. Afectará mucho a las frutas y verduras porque en los campos estadounidenses se utilizan un montón de pesticidas no aprobados en Europa". Ramón Soria - Investigador de mercado y experto en alimentación.

Transparencia, lobbies y beneficiarios
- "No es posible que un parlamentario tenga que enterarse a través de filtraciones o que tengamos que acceder a salas de lectura cerradas. ¿Nosotros después qué le explicamos a la ciudadanía que nos ha votado?". Ernest Urtaun - Eurodiputado Grupo Los Verdes.

- "No hay datos para justificar un tratado tan ambicioso en base al crecimiento económico. Solo tenemos un precedente, que es el tratado que firmó Estados Unidos con Canadá y México y vimos cómo la entrada del maiz americano supuso la pérdida de un millón y medio de empleos". Ekaitz Cancela - periodista experto en el TTIP.

jueves, 7 de abril de 2016

QUEMAN EL MONTE Y LA SELVA PARA POTENCIAR SUS NEGOCIOS.

El pasado año, entre los meses de agosto y octubre, las selvas de Indonesia vivieron el mayor desastre ambiental del planeta de 2015. Más de 130.000 focos, detectados desde los satélites, provocaron cientos de miles de incendios en las selvas y turberas de las islas de Sumatra y Borneo, en el hábitat de especies amenazadas como el orangután o el tigre de Sumatra.

Tras la ola de incendios se encuentra la industria del aceite de palma, junto con el sector papelero. Fuegos alimentados por la expansión masiva de los cultivos de aceite de palma, en el que se basan los productos de las grandes marcas del mundo de la alimentación (desde sopas a chocolates, pasando por bollería y conservas), la cosmética (champús, jabones, detergentes) o algunos mal llamados biocarburantes.

Hay que seguir insistiendo en especial a las grandes multinacionales que consumen aceite de palma, responsables de lo que está pasando. Las multinacionales dicen que tienen políticas activas para evitar que el aceite de palma procedente de la deforestación entre en su cadena de suministro. Pero los hechos no les respaldan.

Este año, ya se han dado los primeros incendios. No podemos permitir que se vuelva a repetir un desastre así. Gracias a las grandes campañas de presión y movilización ciudadana hemos visto ya grandes avances en la protección de las selvas indonesia.